El efecto Harvey Weinstein o porqué el motor de combustión desaparecerá en 2025

Se cumple un año del caso Harvey Weinstein, y muchas cosas han cambiado en lo referente al acoso sexual, por lo menos en Estados Unidos.

Harvey Weinstein, para quien no lo conozca, era un todopoderoso productor de cine que ha estado durante 30 años exigiendo favores sexuales a actrices como única forma de acceder a papeles en películas de su productora. Durante estos 30 años, aunque lo que ocurría era un secreto a voces en el mundillo, todo el mundo lo aceptaba como el status quo. Es así como funciona esto: si quieres trabajar en Hollywood, tienes que pasar por el aro. Lo normal, ¿no?

Hace un año, dos periódicos estadounidenses destaparon el caso y se inició el principio del fin de este mal bicho. El tema no daría para más, sino fuera porque a raíz de la caída de Weinstein, se inició el movimiento #metoo, que ha conseguido destapar otros casos de abuso en otros sectores y países, provocando la caída de cientos de poderosos que hasta entonces se creían intocables.

La caída de Weinstein fue como un despertador: Que resulta que esto no era lo normal, que lo creíamos un mal necesario durante décadas no lo es y que hay otras formas de hacer las cosas que no nos destrozan la vida.

Salvando las distancias, algo muy similar es lo que va a pasar con los coche, porque…

El coche de gasolina es una mierda

Así como suena. La tecnología del motor de combustión es una auténtica mierda, porque por mucho que haya avanzado, un coche con motor de combustión sigue siendo un trasto que mete ruido, que genera gases malolientes y perjudiciales para tu salud y para el planeta, que a los 5 años de comprarlo, o lo cambias, o empiezas a gastarte un dineral en reparaciones, que desperdicia el 85% del combustible en calor; si ese combustible que nos venden a precio de oro…

Y si lo que te gusta es conducir, para cada modelo de gasolina de alta gama hay un Tesla que lo deja tirado sin ningún tipo de piedad. No creo que haya mejor prueba de que el motor de combustión es una basura. Llega un novato y en menos de 6 años lanza coches eléctricos que humillan los mejores modelos de fabricantes con décadas de historia y miles de millones en I+D, y por una fracción de su precio.

Más de cien años nos han hecho tragar como normales con cosas, que si hoy día nos las plantearan de nuevas, sería absolutamente imposible que las aceptáramos: Piensa en lo absurdo que sería ir a tu ayuntamiento a pedir permiso para instalar una central de carbón en medio de la ciudad. Pues ese mismo ayuntamiento que no te deja montar tu central de carbón porque contamina demasiado, ni pestañea (pestañeaba) cuando cientos de miles de coches circulan todos los días por sus calles envenenando el aire con sus tubos de escape.

Fíjate si daremos por hecho que es normal que nos envenenen, que hay ciudades en la que no puedes ni fumar en la calle, pero no tienes ningún problema en entrar con tu coche y contaminar el aire mil veces más que con el cigarrito.

Un mal necesario… o no

Hasta hace poco se podría considerar como inevitable, pero ya no. Desde hace tiempo existe una alternativa al motor de combustión: el coche eléctrico, que lo tiene todo, pero que choca de frente con los intereses de dos de las industrias más poderosas del mundo: la petrolera y la automoción.

Si, la industria del automóvil no quiere ver al coche eléctrico ni en pintura: un coche que no se estropea, que no tiene mantenimiento y con un motor con el que puedes hacer un millón y medio de kilómetros, claramente no interesa a una industria que lleva 100 años viviendo de tus averías y de que te compres un coche nuevo cada pocos años.

Si a los Volkswagen, Toyota y compañía les hubiera interesado el coche eléctrico, hace muchos años que todos conduciríamos uno; pero ha tenido que ser alguien de fuera – Tesla – el que rompa la baraja.

Pero yo he visto el anuncio del e-tron de Audi

Yo también lo he visto y me ha encantado, pero la realidad es otra. Los fabricantes tradicionales van a vender coches eléctricos por obligación: o cumplen unos objetivos de emisiones a nivel de marca o les van a caer unos multazos espectaculares en Europa y no van a poder vender en China.

El motor de combustión es el Harvey Weinstein de nuestra era

Este trasto dañino y sus tremedamente poderosos matones llevan 100 años entre nosotros, pero tienen los días contados por ese efecto Harvey Weinstein que va a abrir la mente del consumidor medio: Que no es verdad, que ya no hace falta pagar un dineral en gasolina para que mi coche ande, que ahora que mi coche no envenena a nadie porqué tengo que tragarme el veneno del tuyo, que no hace falta destrozar el planeta para poder desplazarme, que mi coche puede hacer 1 millón de kilómetros sin pasar por el taller…

Este despertar colectivo va a venir dado por la conjunción de 3 vectores de cambio:

1 – El efecto evangelizador

Si, lo reconozco, los abogados del coche eléctrico somos unos cansinos, somos el proverbial cuñao. Pero es que comprate un coche eléctrico es como el picotazo de la araña radioactiva de Spiderman: te convierte en un Cuñaeitor. Un superhéroe cansino, pero con una buena causa.

El caso que ellos se lo buscan. Cuando tus vecinos ven que te pasas al eléctrico y que no solo no te pasa nada, sino que estás encantado, pues te preguntan. Yo creo que lo que más influye es la cara que se te queda cuando te dicen que con los 50€ con los que llenas el depósito cada 15 días, ellos tienen para 3 meses. Además de plantar la semilla del cambio en tu cabeza, esa cara multiplica por n el efecto Cuñao: quieres volver a verla en el resto de tus vecinos, lo necesitas. Eres un Cuñaeitor 😉

2 – Los coches eléctricos que tienen que vender los fabricantes

Los Volkswagen, Mercedes, BMW, FIAT y compañía tienen que vender coches eléctricos, aunque no quieren. No les queda otra. Y, como cualquier cosa que haces obligado, la van a hacer mal.

En este caso, no es que se vayan a dar un tiro en el pie, es que se van a volar las dos piernas. Porque aunque lo hagan de mala gana y con unidades contadas, el hecho de que fabriquen, anuncien y vendan coches eléctricos, va a hacer que estos coches sean aceptables para el gran público.

Sin querer, van a validar al coche eléctrico como opción para todo el mundo y no para cuatro frikis abraza-árboles. Si Audi anuncia un coche eléctrico, es que ya cualquiera puede comprarse un coche eléctrico.

3 – Las restricciones de países y grandes ciudades

Sería más exacto decir los anuncios de las restricciones. El simple anuncio de que a partir de tal año los coches con motor de combustión ya no van a poder entrar en la ciudad es suficiente. No hace falta esperar a que se apliquen.

En España, han bastado medidas light en Madrid y Barcelona  y una frase de la nueva Ministra de Energía para que las ventas de Diesel se desplomen. Precisamente en Madrid se empiezan a aplicar restricciones muchísimo más duras a partir de febrero de 2019 de las que creo que casi nadie se está enterando. Veremos lo que pasa cuando nos demos cuenta que ya no podemos entrar en media ciudad con nuestro coche.

Y ya a otro nivel, está el incremento constante de países que directamente ya han anunciado la prohibición de vender coches de combustión: Dinamarca, Israel, Francia, Reino Unido… cada vez son más y ponen el plazo más cercano.

España no anuncia restricciones porque a ver qué hacemos con las inagotables reservas de petroleo que tenemos. Así somos.

¿A quién le vamos a comprar los coches eléctricos?

La industria automovilística europea y americana lo va a pasar muy mal. O cambian su actitud inmediata y radicalmente, o no van a llegar a tiempo y van a provocar una catástrofe de destrucción de empleo. Grandes marcas quebrarán y serán compradas por los chinos para vender sus coches con una marca de prestigio.

Así que los coches eléctricos los compraremos a Tesla y a los fabricantes chinos que ya están preparando el desembarco en Europa y USA.

Entonces, ¿el motor de combustión se prohibirá en 2025?

No, pero no va a hacer falta: Nadie en su sano juicio va a hacer la 2ª inversión más alta de su vida en algo que no solo es posible no vaya a poder usar en el día a día, sino que cuando lo quiera vender, nadie se lo a comprar.

Algo que era normal, simplemente pasa a ser una pésima opción. ¿Vas a ser tu el último que se compra un coche de gasolina? Porque lo único que está claro es que a alguien le va a tocar ser el último y la cara que se le va a quedar al pobre va a ser antológica.

No seas tu el último, ni te compres un coche de combustión ahora, porque cuando quieras venderlo, no vas a poder. Ah, y no caigas en la trampa de los híbridos, el tocomocho de la industria automovilista.

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