Ayuda a la industria del automóvil: Deja de comprar coches

Imagino que al leer el titular, te habrán surgido 2 dudas: (1) ¿Por qué tengo que ayudar yo a la industria del automóvil? y (2) vaya forma de ayudar, no comprando sus coches.

¿Por qué debo ayudar a la industria del automóvil?

Porque la industria de automoción en España, supone casi un 10% de nuestro PIB y genera a 2 millones de puestos de trabajo. Hay ciudades o regiones que dependen en gran medida de alguna de las grandes fábricas de automóviles y su industria auxiliar: Valladolid, Vigo, Martorell, Zaragoza, Álava

Un colapso de esta industria, como el que se avecina, llevaría a la ruina a miles de familias y negocios, y sería una catástrofe económica y social a nivel nacional y, sobre todo, autonómico y local donde están ubicadas las fábricas.

Y este colapso se avecina por la disrupción del coche eléctrico, que va a desplazar por completo al de combustión. En España la fabricación de vehículos eléctricos es residual, con lo que un colapso en las ventas de coches de combustión, provocaría el cierre de las grandes fábricas y detrás de ellas, su industria auxiliar.

El coche eléctrico acabará con el de combustión

Cualquiera que esté medianamente informado tiene claro que el vehículo eléctrico va a desplazar por completo al de combustión. Lo único que falta por saber es cuando.

El motor eléctrico es superior en todos los aspectos al motor de combustión: conducción, consumo, aceleración, mantenimiento, coste de propiedad, durabilidad… Si esto no fuera suficiente, cada semana un nuevo país anuncia la prohibición de vender coches de combustión en fechas cada vez más cercanas: India, Francia, Reino Unido, Dinamarca, Israel, Noruega, Holanda… Y grandes ciudades anuncian restricciones cada vez más fuertes al acceso a coches de combustión: Madrid, Barcelona, París, Copenhague

Lo único que está impidiendo al coche eléctrico arrasar al de combustión son las baterías: son caras y escasas, con lo que los coches eléctricos actuales son caros y aunque ya tienen autonomías válidas para +90% de los desplazamientos que hacemos, ese 10% que no cubren sin recargar, es una barrera psicológica.

Cuando haya baterías baratas y abundantes, al eliminar las únicas pegas que tiene el coche eléctrico (precio y autonomía), el motor de combustión dejará de existir. Porque no, la red eléctrica no va a tener problemas en absorber la nueva demanda.

La evolución de la baterías

Igual que el consumo de los coches de combustión se mide por los litros que consume cada 100 km, los coches eléctricos se miden por los kilovatios-hora (kWh) que consumen a los 100 km. Por tanto, la autonomía de los coches eléctricos se mide por el número de kWh que es capaz de almacenar su batería.

Y es justamente el precio de cada kWh lo que permite ver la velocidad de vértigo de la evolución de las baterías: según Bloomberg, el precio del kWh ha pasado de 1.000$ en 2010, a 200$ en 2017. Una caída del 80% y bajando.

Hay un consenso generalizado que cuando el precio de las baterías llegue a 100$/kWh, el precio de los eléctricos igualará a los de combustión, y será el fin de estos. Según las previsiones, este nivel de precios se conseguirá en 2024.

La irresponsabilidad de fabricantes, sindicatos y gobiernos

Fabricantes, sindicatos y gobiernos

Como cualquier transformación, aunque suponga asegurar el futuro, a corto plazo trae problemas: Para que las fábricas actuales pasen a fabricar vehículos eléctricos hay que invertir mucho dinero, hay que parar la producción para adaptar las líneas, hay que formar los trabajadores y, sobre todo, hay que despedir trabajadores, porque hacen falta menos (un coche eléctrico tiene 20 piezas vs 2.000 de un coche de combustión).

Los puestos directivos de los fabricantes siguen dominados por petrol-heads y nadie toma la decisión que todo el mundo sabe hay que tomar. Prefieren aguantar unos añitos más, estirando lo que puedan el chicle convencidos que son intocables. Y si quiebra, pues a recolocarse en otras empresas, y aquí paz y después gloria.

Los sindicatos, en lugar de mirar por el futuro de sus trabajadores, hacen el avestruz, y patéticamente piden que se retrase la llegada del coche eléctrico (como si alguien pudiese hacer algo). Eso si, cuando vengan los cierres, estarán los primeros en la manifestación: golpes de pecho, que cabrones, maldita globalización… Lo de siempre. La culpa de todos, menos de ellos.

Los gobiernos (supongo) que ven el problema que viene, pero como su objetivo es pasar los 4 años que les toca con los menos problemas posibles, pues pasapalabra y que se coma el marrón el siguiente. Y si no lo sabían, pues ya tienen algo más importante que hacer que el 99% de lo que vemos cada día en las noticias.

Esta inacción es una tremenda irresponsabilidad de todos los actores. Como los monos de la portada, ni ven, ni oyen, ni hablan y nos va a meter en un agujero tremendo a todo el país, va a llevar a la ruina a ciudades y regiones enteras, dejando a millones de personas sin trabajo, ni opción de encontrar uno.

Dejar de comprar coches, la única opción

Ya que ni los políticos estatales, autonómicos o locales, ni los sindicatos, ni los fabricantes quieren saber nada, tendremos que ser nosotros, los ciudadanos los que tomemos la iniciativa: No por el bien de los fabricantes, que deberían extinguirse como dinosaurios que son, sino por el de toda esa gente que depende de ellos.

Dejemos de comprar coches de combustión o híbridos. Y dejemos de hacerlo ya.

Una caída en picado de sus ventas, en lugar de hacerlo poco a poco, es la única forma de que esos directivos actúen, ahora que están a tiempo. Porque esperar 5 años a transformarse, es dar demasiada ventaja a Tesla y los 487 fabricantes chinos de coches eléctricos (si, has leído bien, 487 fabricantes). Tesla se comerá la parte alta del mercado y los chinos el resto.

Por mucha imagen de marca que tengan, esto será insalvable: ni por precio, ni por capacidad de producción de baterías (sin batería no hay coche eléctrico) van a poder competir. Y si no compiten, se cierran fábricas, se deja de comprar componentes, desaparece el 10% de nuestro PIB y a ver quién da de comer a 2 millones más de parados.

Ayuda a tu país, a tu comunidad, a tu ciudad: no compres coches

No compres coches que no sean eléctricos: ni de combustión, ni híbridos que son el timo de la estampita de la industria.

Tenemos que conseguir la transformación de la industria automovilista cuando aún está a tiempo, por el bien de todos.

Transformar el sector va a provocar que se pierdan muchos puestos de trabajo, pero la alternativa es infinitamente peor: perderlos TODOS.

Foto portada by Joao Tzanno on Unsplash

El efecto Harvey Weinstein o porqué el motor de combustión desaparecerá en 2025

Se cumple un año del caso Harvey Weinstein, y muchas cosas han cambiado en lo referente al acoso sexual, por lo menos en Estados Unidos.

Harvey Weinstein, para quien no lo conozca, era un todopoderoso productor de cine que ha estado durante 30 años exigiendo favores sexuales a actrices como única forma de acceder a papeles en películas de su productora. Durante estos 30 años, aunque lo que ocurría era un secreto a voces en el mundillo, todo el mundo lo aceptaba como el status quo. Es así como funciona esto: si quieres trabajar en Hollywood, tienes que pasar por el aro. Lo normal, ¿no?

Hace un año, dos periódicos estadounidenses destaparon el caso y se inició el principio del fin de este mal bicho. El tema no daría para más, sino fuera porque a raíz de la caída de Weinstein, se inició el movimiento #metoo, que ha conseguido destapar otros casos de abuso en otros sectores y países, provocando la caída de cientos de poderosos que hasta entonces se creían intocables.

La caída de Weinstein fue como un despertador: Que resulta que esto no era lo normal, que lo creíamos un mal necesario durante décadas no lo es y que hay otras formas de hacer las cosas que no nos destrozan la vida.

Salvando las distancias, algo muy similar es lo que va a pasar con los coche, porque…

El coche de gasolina es una mierda

Así como suena. La tecnología del motor de combustión es una auténtica mierda, porque por mucho que haya avanzado, un coche con motor de combustión sigue siendo un trasto que mete ruido, que genera gases malolientes y perjudiciales para tu salud y para el planeta, que a los 5 años de comprarlo, o lo cambias, o empiezas a gastarte un dineral en reparaciones, que desperdicia el 85% del combustible en calor; si ese combustible que nos venden a precio de oro…

Y si lo que te gusta es conducir, para cada modelo de gasolina de alta gama hay un Tesla que lo deja tirado sin ningún tipo de piedad. No creo que haya mejor prueba de que el motor de combustión es una basura. Llega un novato y en menos de 6 años lanza coches eléctricos que humillan los mejores modelos de fabricantes con décadas de historia y miles de millones en I+D, y por una fracción de su precio.

Más de cien años nos han hecho tragar como normales con cosas, que si hoy día nos las plantearan de nuevas, sería absolutamente imposible que las aceptáramos: Piensa en lo absurdo que sería ir a tu ayuntamiento a pedir permiso para instalar una central de carbón en medio de la ciudad. Pues ese mismo ayuntamiento que no te deja montar tu central de carbón porque contamina demasiado, ni pestañea (pestañeaba) cuando cientos de miles de coches circulan todos los días por sus calles envenenando el aire con sus tubos de escape.

Fíjate si daremos por hecho que es normal que nos envenenen, que hay ciudades en la que no puedes ni fumar en la calle, pero no tienes ningún problema en entrar con tu coche y contaminar el aire mil veces más que con el cigarrito.

Un mal necesario… o no

Hasta hace poco se podría considerar como inevitable, pero ya no. Desde hace tiempo existe una alternativa al motor de combustión: el coche eléctrico, que lo tiene todo, pero que choca de frente con los intereses de dos de las industrias más poderosas del mundo: la petrolera y la automoción.

Si, la industria del automóvil no quiere ver al coche eléctrico ni en pintura: un coche que no se estropea, que no tiene mantenimiento y con un motor con el que puedes hacer un millón y medio de kilómetros, claramente no interesa a una industria que lleva 100 años viviendo de tus averías y de que te compres un coche nuevo cada pocos años.

Si a los Volkswagen, Toyota y compañía les hubiera interesado el coche eléctrico, hace muchos años que todos conduciríamos uno; pero ha tenido que ser alguien de fuera – Tesla – el que rompa la baraja.

Pero yo he visto el anuncio del e-tron de Audi

Yo también lo he visto y me ha encantado, pero la realidad es otra. Los fabricantes tradicionales van a vender coches eléctricos por obligación: o cumplen unos objetivos de emisiones a nivel de marca o les van a caer unos multazos espectaculares en Europa y no van a poder vender en China.

El motor de combustión es el Harvey Weinstein de nuestra era

Este trasto dañino y sus tremedamente poderosos matones llevan 100 años entre nosotros, pero tienen los días contados por ese efecto Harvey Weinstein que va a abrir la mente del consumidor medio: Que no es verdad, que ya no hace falta pagar un dineral en gasolina para que mi coche ande, que ahora que mi coche no envenena a nadie porqué tengo que tragarme el veneno del tuyo, que no hace falta destrozar el planeta para poder desplazarme, que mi coche puede hacer 1 millón de kilómetros sin pasar por el taller…

Este despertar colectivo va a venir dado por la conjunción de 3 vectores de cambio:

1 – El efecto evangelizador

Si, lo reconozco, los abogados del coche eléctrico somos unos cansinos, somos el proverbial cuñao. Pero es que comprate un coche eléctrico es como el picotazo de la araña radioactiva de Spiderman: te convierte en un Cuñaeitor. Un superhéroe cansino, pero con una buena causa.

El caso que ellos se lo buscan. Cuando tus vecinos ven que te pasas al eléctrico y que no solo no te pasa nada, sino que estás encantado, pues te preguntan. Yo creo que lo que más influye es la cara que se te queda cuando te dicen que con los 50€ con los que llenas el depósito cada 15 días, ellos tienen para 3 meses. Además de plantar la semilla del cambio en tu cabeza, esa cara multiplica por n el efecto Cuñao: quieres volver a verla en el resto de tus vecinos, lo necesitas. Eres un Cuñaeitor 😉

2 – Los coches eléctricos que tienen que vender los fabricantes

Los Volkswagen, Mercedes, BMW, FIAT y compañía tienen que vender coches eléctricos, aunque no quieren. No les queda otra. Y, como cualquier cosa que haces obligado, la van a hacer mal.

En este caso, no es que se vayan a dar un tiro en el pie, es que se van a volar las dos piernas. Porque aunque lo hagan de mala gana y con unidades contadas, el hecho de que fabriquen, anuncien y vendan coches eléctricos, va a hacer que estos coches sean aceptables para el gran público.

Sin querer, van a validar al coche eléctrico como opción para todo el mundo y no para cuatro frikis abraza-árboles. Si Audi anuncia un coche eléctrico, es que ya cualquiera puede comprarse un coche eléctrico.

3 – Las restricciones de países y grandes ciudades

Sería más exacto decir los anuncios de las restricciones. El simple anuncio de que a partir de tal año los coches con motor de combustión ya no van a poder entrar en la ciudad es suficiente. No hace falta esperar a que se apliquen.

En España, han bastado medidas light en Madrid y Barcelona  y una frase de la nueva Ministra de Energía para que las ventas de Diesel se desplomen. Precisamente en Madrid se empiezan a aplicar restricciones muchísimo más duras a partir de febrero de 2019 de las que creo que casi nadie se está enterando. Veremos lo que pasa cuando nos demos cuenta que ya no podemos entrar en media ciudad con nuestro coche.

Y ya a otro nivel, está el incremento constante de países que directamente ya han anunciado la prohibición de vender coches de combustión: Dinamarca, Israel, Francia, Reino Unido… cada vez son más y ponen el plazo más cercano.

España no anuncia restricciones porque a ver qué hacemos con las inagotables reservas de petroleo que tenemos. Así somos.

¿A quién le vamos a comprar los coches eléctricos?

La industria automovilística europea y americana lo va a pasar muy mal. O cambian su actitud inmediata y radicalmente, o no van a llegar a tiempo y van a provocar una catástrofe de destrucción de empleo. Grandes marcas quebrarán y serán compradas por los chinos para vender sus coches con una marca de prestigio.

Así que los coches eléctricos los compraremos a Tesla y a los fabricantes chinos que ya están preparando el desembarco en Europa y USA.

Entonces, ¿el motor de combustión se prohibirá en 2025?

No, pero no va a hacer falta: Nadie en su sano juicio va a hacer la 2ª inversión más alta de su vida en algo que no solo es posible no vaya a poder usar en el día a día, sino que cuando lo quiera vender, nadie se lo a comprar.

Algo que era normal, simplemente pasa a ser una pésima opción. ¿Vas a ser tu el último que se compra un coche de gasolina? Porque lo único que está claro es que a alguien le va a tocar ser el último y la cara que se le va a quedar al pobre va a ser antológica.

No seas tu el último, ni te compres un coche de combustión ahora, porque cuando quieras venderlo, no vas a poder. Ah, y no caigas en la trampa de los híbridos, el tocomocho de la industria automovilista.

¿Qué es Blockchain? La tecnología revolucionaria que ya está obsoleta | Parte 2 ¿Cómo funciona Blockchain?

Este es el segundo artículo de la serie con los conceptos básicos para entender la revolución que van a traer las DLT, tomando como referencia blockchain, que es la DLT más conocida y extendida.

Parte 1 ¿Qué es una DLT?
Parte 2: ¿Cómo funciona blockchain?

¿Qué es una cadena de bloques?

Una cadena como la de la foto de portada está formada por eslabones, cada uno de ellos enlazado con dos eslabones, salvo el primero y el último que solo están enlazados con uno. Si tomamos ese primer eslabón como el origen, los eslabones quedan ordenados: cada eslabón tiene uno anterior y otro posterior.

Comento esto porque, como su traducción indica, blockchain también es una cadena, pero en lugar de eslabones, tiene bloques de transacciones.

Blockchain = Cadena de bloques

Blockchain es una DLT y, por tanto, debe mantener un Registro. El Registro de una blockchain es una cadena de bloques de transacciones colocados uno delante de otro de forma ordenada. Todos los bloques tienen un bloque anterior y otro posterior, salvo el bloque inicial (Génesis) y el último.

Blockchain = Cadena de bloques

¿Cómo funciona blockchain?

Dado que Bitcoin fue la primera blockchain, vamos a usarlo para los ejemplos.

Como cualquier DLT, el histórico de todas las transacciones de Bitcoins que se han hecho quedan guardadas en su Registro (cadena), y el saldo de Bitcoins que tengo, viene dado por la suma de los importes de las transacciones realizadas.

Imagina que compras un café que cuesta 0,10 Bitcoin. Ya, ya sé que es un poco caro, pero como esto nunca lo vas a poder hacer, pues qué más da el precio. El caso es que 0,10 Bitcoin deben salir de tu cartera (wallet) para entrar en la cartera de la cafetería. Como todo esto se controla desde el Registro de Bitcoin, para que todo el mundo sepa que yo tengo 0,10 Bitcoin menos y la cafetería 0,10 Bitcoin más, hay que añadir esta transacción al Registro.

Pero Bitcoin no funciona así. No podemos añadir 1 sola transacción a su Registro: debemos esperar a que haya unas cuantas más para agruparlas en un bloque (block). Cada bloque de Bitcoin contiene unas 1.500 transacciones (no es fijo), con lo que hay que esperar a completar el bloque para que el pago de mi café se complete.

Bueno, pues pasados 10 minutos, se inicia el proceso de añadir el nuevo bloque de transacciones al último bloque de la cadena, y cuando se añada ya nadie lo podrá cambiar. Por tanto, este es un punto delicado, porque recuerda que aquí no tenemos que fiarnos de nadie, con lo que es la propia tecnología la que debe aportar mecanismos para dar por buenas las transacciones sin depender de la buena fe de nadie.

Sin embargo, alguien tiene que hacer ese trabajo de verificación y añadir el nuevo bloque a la cadena. Esta verificación en realidad no la hace solo una entidad, sino que se hace por consenso entre muchas entidades. Pero una vez llegado al consenso de que el bloque es válido (porque las 1.500 transacciones que contiene son válidas), solo habrá una entidad que lo añada a la cadena.

Añadir 1 bloque de 1.500 transacciones genera un problema de confianza, si el que la añade siempre es el mismo, pero tampoco queremos tener a alguien que diga quien debe añadir cada bloque. Tampoco se puede hacer de forma aleatoria, porque podría elegir una entidad no adecuada: equipos lentos o directamente malintencionados. Por tanto, la tecnología nos debe dar un mecanismo que seleccione a quien va a añadir este bloque dentro de un grupo de entidades que tienen interés en hacerlo bien y lo demuestran.

La forma de hacer esto es que cada vez que hay que añadir un bloque, se propone un juego: hay que resolver un puzzle matemático tremendamente complejo y aleatorio y, el que primero lo resuelva, es el que añade el bloque a la cadena. Estos puzzles son tan complejos que para resolverlos hacen falta granjas de servidores trabajando a todo trapo y los que lo hacen se les llama mineros (miners).

Bitcoin mining farm

Qué majos son estos mineros, ¿no?

Hombre, igual son bellísimas personas, pero antes de que te pongas a cantar el Soy minero en solidaridad, debes saber que esto en concreto, no lo hacen por amor al arte, sino que tienen una recompensa económica. De hecho tienen 2 recompensas: Por añadir el bloque a la cadena, se crea 1 Bitcoin de la nada y se lo queda el minero (como si hubiera encontrado un diamante, de ahí su nombre), pero además como el número de transacciones por bloque es limitado, para evitar que alguien se dedique a hacer transacciones a lo loco y sature el sistema, cada transacción que hagas en Bitcoin, tiene una comisión, un fee que pagas al amigo minero.

¿Por qué nadie puede alterar el Registro de una blockchain?

La condición imprescindible que debe cumplir un Registro del que todo el mundo puede tener una copia, es que nadie lo pueda alterar. Blockchain lo consigue de una forma muy simple y efectiva, pero antes hay que saber los que hace una función de Hashing.

¿Qué es una función de Hashing?

En general, una función matemática es algo que dada una entrada, genera una salida.  La función f(x) = 2x, dada una entrada x=2, devuelve una salida f(2) = 4; y si le vuelvo a pasar la misma entrada x=2, me devuelve la misma salida, 4.

Pues una función de Hashing aplicada a blockchain, es lo mismo solo que utiliza como entrada un bloque de transacciones, que no tiene que tener un tamaña fijo y devuelve una cadena de caracteres de tamaño fijo, 64 caracteres en el caso de Bitcoin, como esta:

f(bloque)=889aeb39c8142fdff4a8da75bf83fd4c31d8d1d029f504d80589fcef28d2a101

Estos caracteres son el HASH del bloque y si tocas una coma del bloque, su HASH cambia completamente, siendo además imposible predecir lo que debo cambiar en el bloque para conseguir un HASH determinado.

El Hashing de una blockchain

El truco que hace la blockchain inalterable en realidad es muy sencillo: Si calculáramos el HASH de un bloque f(nuevo-bloque) tendríamos una forma muy sencilla de saber si alguna transacción de ese bloque se ha modificado, pero no tendríamos información para saber si se ha modificado algún otro bloque de la cadena.

En lugar de eso, lo que se hace es, antes de calcular el HASH del bloque a añadir, se le incorpora el HASH del último bloque de la cadena y se calcula el HASH del conjunto: f(nuevo-bloque + HASH-bloque-anterior);, con lo que si alguien modifica uno de los bloques, se modificará su HASH, lo que desata una reacción en cadena que cambiaría los HASH de todos los bloques posteriores y se detecta el fraude de forma inmediata.

Si quieres información más detallada, aquí tienes una gran explicación

El control del doble gasto en blockchain

El último punto a resolver es evitar el doble gasto. Es decir, cómo evita blockchain que, teniendo un saldo de 1 Bitcoin haga 2 compras muy rápidas por 1 Bitcoin cada una: La primera contra la copia A del Registro y la segunda contra la copia B y, cuando toque pagar al 2º, ya no haya Bitcoin que darle.

El hecho de que el Registro de blockchain sea lineal, facilita mucho esta comprobación. La 2ª transacción se encolará siempre detrás de la 1ª, con lo que la comprobación de validez de la transacción fraudulenta en inmediata.

El hecho de que un nodo apruebe una transacción fraudulenta no significa que el resto lo hagan (porque tenga el Registro desactualizado). Y si el resto lo rechazan, esa transacción y el bloque que la contiene es rechazado y nunca se añade a la cadena.

Pues parece que blockchain es una buena solución, ¿no?

Realmente es un trabajo espectacular, un potencial game changer en decenas de industrias y como tal, ha despertado un interés en empresas de todos los sectores y tamaños. A día de hoy existen miles de proyectos basados en blockchain liderados por multinacionales, fundaciones, bancos, y gobiernos de todo el mundo, tratando de desarrollar aplicaciones blockchain que se utilicen en el mundo real.

Se están haciendo avances, pero si en un estadio lleno pidiéramos que levantara la mano el que haya usado alguna aplicación blockchain, la realidad es que la levantaría uno o ninguno.

En el tercer artículo de esta serie explicaré las limitaciones que harán que las manos sigan sin levantarse en los estadios. Pero ojo, que blockchain no vaya a tener nunca un uso generalizado no significa que otras DLT no lo consigan. Ya he hablado de IOTA como el más firme candidato a llevar las DLT a nuestro día a día y hablaremos de ello en siguientes artículos.

¿Qué es Blockchain? La tecnología revolucionaria que ya está obsoleta
Parte 1 ¿Qué es una DLT?
Parte 2: ¿Cómo funciona blockchain?

Foto portada by JJ Ying on Unsplash

¿Qué es Blockchain? La tecnología revolucionaria que ya está obsoleta | Parte 1 ¿Qué es una DLT?

Ya se que el título no tiene mucho sentido, pero es que esta entrada la tendría que haber titulado: “¿Qué son las DLT? La tecnología revolucionaria que cambiará nuestras vidas“, y la realidad es que salvo los frikis tecnológicos, nadie sabe lo que es una DLT.

Pues DLT son las siglas en inglés de Tecnologías de Registro Distribuido (Distributed Ledger Technologies), que dicho así, seguro que no te saca de dudas si no lo conocías.

Blockchain, Bitcoin o Criptomonedas en cambio son mucho más conocidos, aunque dentro de las tecnologías disruptivas, son de las más difíciles de entender, tanto en lo que consiste la tecnología en si, como las implicaciones que tendrán en nuestro día a día.

La disrupción de las DLT

Como el tema no parece sencillo, vamos a empezar por el final, indicando tres cosas que van a cambiar en nuestro día a día con el uso generalizado de las DLT:

  • Pagar o enviar dinero a cualquier parte del mundo como cuando le das un billete a alguien, es decir, inmediato, sin comisiones, y sin intermediarios. VISA, MoneyGram, PayPal… Pierden su negocio.
  • Dejar de depender de las eléctricas: Si instalas paneles solares+baterías en tu vivienda o comunidad, tus vecinos te comprarán a ti la electricidad, realizando el control de la energía suministrada y el pago de forma inmediata y automática usando una DLT. Es lo que se llama Enernet.
  • Dejar de pagar un seguro anual del coche y pagar solo cuando lo uses y cómo lo uses. Tu coche tendrá un gemelo digital (digital twin) que crea un registro inalterable de los datos de uso del vehículo, que será analizado por un sistema de Inteligencia Artificial y para darte una cotización inmediata en función de tu perfil de riesgo. Lo encontrarás como Insurtech

Hay muchísimas otras aplicaciones con las implicaciones que tienen en prácticamente todos los sectores. Ya las iremos viendo en detalle en futuros artículos.

Para entender el enorme alcance que esta tecnología va a tener en nuestras vidas (y porqué no será blockchain quien nos las traiga), es necesario que entiendas la tecnología en sí, que es lo que espero conseguir en este artículo.

Criptomonedas, Bitcoin, Blockchain, DLT… Menudo lío

A ver si esto lo aclara un poco:

  • DLT son las siglas en inglés de Tecnologías de Registro Distribuido (Distributed Ledger Technology)
  • Blockchain es un tipo de DLT
  • Bitcoin es una criptomoneda basada en blockchain

¿Qué son las DLT – Tecnologías de Registro Distribuido?

La verdad es que el nombrecito se las trae: “Tecnologías de Registro Distribuido”, pero verás que no es para tanto. Vamos a ello.

¿Qué es un Libro Registro o Registro?

La definición más básica es que un Libro Registro o Registro (es lo mismo) es un listado de transacciones ordenadas por fecha. Ejemplo:

Yo tengo una cuenta bancaria en Bankinter desde hace 20 años. Cuando entro en la web, veo una fila por cada movimiento que he hecho en mi cuenta: los recibos de la luz, etc. Los movimientos de mi cuenta están guardados en un Registro.

Libro Registro movimientos Bankinter

Bankinter no tiene miles de Registros, uno por cada cliente, sino que tiene solo un Registro único donde guarda los movimientos de las cuentas de todos sus clientes. Lógicamente, cuando yo entro en la web, consulta ese Registro único y lo filtra para mostrarme solo mis movimientos.

Ese Registro contiene todos de los movimientos que he hecho en mi cuenta desde que la abrí hace 20 años, de forma que calcular el dinero que yo tengo en mi cuenta, es tan sencillo como sumar los importes de todos mis movimientos, desde el primero al último.

El problema de la confianza

Por tanto, solo hay una copia del Registro de Bankinter y es Bankinter el único que puede hacer cambios sobre él. Teniendo ese poder sobre el Registro, un empleado de Bankinter o un delincuente que piratee su sistema, podría hacer cambios sobre mis movimientos y hacer que los 1.000€ que tengo de saldo en mi cuenta, pasarán a la suya.

Lógicamente, los sistemas informáticos de Bankinter cumpliendo la normativa bancaria evitan que esto pase (o por lo menos parece que no pasa), pero no deja de ser inquietante que mi dinero dependa de la buena gestión y de los sistemas de seguridad de un tercero.

En Europa no nos planteamos esto y confiamos la custodia de nuestro dinero a los bancos sin problemas. Pero hay muchos otros países donde no es así. Que mi dinero pase a depender de un Registro que puede ser gestionado a su antojo por una entidad de la que no me fío, como que no.

Para solucionar este problema de confianza es donde entra en juego el Registro Distribuido.

¿Qué es un Registro Distribuido?

Un Registro Distribuido es un Registro del que existen múltiples copias y cualquiera puede mantener una.

En el caso de Bankinter, su Registro dejaría de ser único y gestionado por Bankinter y pasaría a haber múltiples copias gestionadas por particulares o empresas. Como tampoco tendría sentido que tuvieras que gestionar por separado los Registros de Bankinter, del Banco Santander o del Bank of America; lo lógico sería que hubiera un Registro Distribuido único que incorporara todos los movimientos de todos los bancos del mundo.

Vale, ya no tenemos que confiar en un tercero, pero al pasar de un solo Registro a muchos, ahora hay otros problemas que resolver:

  • ¿Cómo me aseguro que cuando me ingresan 1.000€, todas las copias del Registro reconozcan que tengo 1.000€ más en mi cuenta?  Sincronización de las copias del Registro.
  • Ahora que cualquiera puede tener una copia del Registro, ¿cómo evitamos que manipulen el histórico y desparezcan mis 1.000€? Integridad de la información.
  • Más aún, ¿cómo evitamos que añada un movimiento falso y me quite mis 1.000€? Aprobación de nuevas transacciones.
  • Otro más avanzado. Como hay muchas copias del Registro que dicen que tengo 1.000€ en mi cuenta, si soy espabilado puedo hacer 2 compras muy seguidas:  la primera la hago contra la copia A del Registro y la segunda contra la copia B. Para cuando se den cuenta que he gastado 2.000€ y solo tenía 1.000€, que me busquen. Control del doble gasto.

DLT: La solución técnica

Las DLT lo que aportan son precisamente soluciones técnicas a los problemas creados al pasar de Registro único a Registro Distribuido.

Una DLT genera un Registro inmutable, indestructible, no manipulable, auditable y autogestionado, que no necesita de un tercero de confianza que lo mantenga.

Solucionando estos problemas y habiendo solucionado el problema de la confianza (ya no tenemos que confiar en un banco). Los datos y el proceso están protegidos de forma que no hace falta que te fíes de nadie; porque nadie, ni siquiera los propios creadores de la DLT pueden alterar el Registro.

Ya sé lo que es DLT ¿y que hay de Blockchain, Bitcoin y Criptomonedas?

Blockchain es una DLT, es decir, es una de las formas que hay de implementar un Registro Distribuido como el que hemos comentado antes. Fue la primera que se desarrolló (2008), es la más extendida y, hasta hace poco, la única. La primera implementación práctica de blockchain fue la criptomoneda Bitcoin. Por recopilar:

  • Blockchain es la tecnología que mantiene un Registro Distribuido. ¿Es la única? No. Hay otras, por ejemplo, Hashgraph y sobre todo, el Tangle de IOTA.
  • Bitcoin es uno de los múltiples “productos” basados en ella. Hay productos ya funcionando para multitud de sectores: seguros, entretenimiento…
  • Criptomoneda es una categoría de productos y es un medio digital de intercambio (como los euros, pero sin moneda física). Hay +1.000 criptomonedas, siendo Bitcoin y Ethereum las de mayor capitalización. Las criptomonedas son la parte más conocida de las DLT y la práctica totalidad están basadas en blockchain. De las pocas criptomonedas no-blockchain, destaca IOTA.

En próximos artículos de esta serie entraré en detalle en cómo funciona Blockchain, con lo que entenderás perfectamente porqué no vas a usar productos basados en esta tecnología, y te presentaré la siguiente generación de DLT que será la que cumple los requisitos para un uso masivo de esta tecnología.

¿Qué es Blockchain? La tecnología revolucionaria que ya está obsoleta
Parte 1 ¿Qué es una DLT?
Parte 2: ¿Cómo funciona blockchain?

Probamos un coche de gasolina

Este post es la traducción de este artículo del Club Tesla de Suecia que me encantó, porque cuenta de una forma distinta la disrupción que el coche eléctrico está provocando en la industria de la automoción, y la que provocará en la petrolera.

El artículo cuenta una prueba de conducción de un coche de gasolina por alguien que solo ha utilizado coches eléctricos. Claramente es una ficción, aunque no tanto: Si utilizas un coche eléctrico, volver a uno de gasolina, es como volver a la prehistoria. Once you go electric, you never come back.

Habiendo oído tantas cosas buenas sobre los coches de gasolina, hemos decidido probar uno. Dicen que combinan un precio barato con una gran autonomía y una recarga rápida. Sobre el papel una combinación ganadora, pero ¿cómo será en la vida real?

Nos sentamos en el coche de pruebas en el local del vendedor. Los fabricantes de coches no venden los coches ellos mismos, sino a través de talleres de reparación independientes que actúan de intermediarios. Podría sonar como un mal presagio comprar el coche de un taller de reparaciones que quieres visitar lo menos posible; pero aparentemente no puedes comprarlo directamente del fabricante, sino que debes ir a través de estos intermediarios.

Así que nos sentamos en el coche y pulsamos el botón START. El coche de gasolina rugió y empezó a funcionar. Podías oír el sonido del motor y todo el coche vibraba como si algo estuviera roto, pero el vendedor nos aseguraba que todo iba bien. De hecho, el coche tiene un motor eléctrico y una batería microscópica, pero solo se usan para arrancar el motor de gasolina – el motor eléctrico no mueve las ruedas. El motor de combustión usa un depósito lleno de gasolina, un combustible fósil líquido, para propulsar el coche explotando pequeñas gotas del mismo. Aparentemente son estas pequeñas explosiones las que oyes y sientes cuando el motor está funcionando.

El motor de gasolina está formado literalmente por cientos de partes móviles que deben tener una tolerancia de centésimas de milímetro para que funcione. Empezamos a entender porqué son los talleres los que venden los coches – ¿estarán esperando a que algo se rompa en el coche que ellos puedan arreglar?

Pusimos una marcha y arrancamos con un tirón. El tirón no fue por una aceleración extrema, sino porque parece que los motores de gasolina no se pueden conducir tan suavemente como los eléctricos. De hecho, la aceleración no apareció por ningún sitio, porque ¡no pudimos poner el coche a más de 40 km/h! Para entonces el motor de gasolina literalmente aullaba y todo el coche temblaba violentamente. Convencidos de que algo se debía haber roto, paramos el coche. El vendedor nos explicó entonces que con los motores de gasolina debes “cambiar marchas” de forma habitual. Entre el motor y las ruedas no hay un engranaje con una relación fija, sino una variable. Hay 5 marchas diferentes que puedes seleccionar, consiguiendo aumentar la velocidad con ello. Es, como aprendimos rápidamente, muy importante que usemos una marcha adecuada cada vez ya que, en caso contrario, ¡el motor o se para, o puede quedar seriamente dañado! Necesitas entrenar mucho para aprender a seleccionar la marcha correcta en cada caso – aunque hay modelos con cambio automático que lo hacen por ti. En el coche de cambio manual, necesitábamos cuidar permanentemente el motor para no dañarlo. Muy estresante.
Preguntamos si se podía apagar el ruido constante del motor, que francamente nos molestaba para oir la radio. Pero no se podía. Muy molesto, la verdad.

Después de conseguir una velocidad aceptable con el intrincado cambio de marchas, nos aproximamos a un semáforo. Soltar el pedal del acelerador no sirvió para frenar de forma considerable, tuvimos que usar el pedal del freno para detener el coche. ¡Nos sorprendió mucho oír que los frenos eran completamente mecánicos! Lo único que generan es calor – ¡frenar no mete gasolina regenerada en el depósito! Suena como un gran desperdicio, pero en breve fue a peor.

Cuando nos paramos, el motor seguía funcionando y el coche vibrando – ¡incluso con el coche totalmente parado! El motor seguía quemando gasolina sin mover el coche hacia adelante. ¿Realmente podía ser esto cierto? Si, nos explicó el vendedor, esto pasa con los coches de gasolina: el motor siempre está funcionando y quemando gasolina – incluso cuando el coche está detenido. Aunque parece que hay algunos modelos que apagan el motor en un semáforo en rojo. Bueno, esto parece que tiene mucho más sentido.

Después de un rato fuimos a una gasolinera donde pudimos cargar el coche. El coche indicaba que le quedaba aún medio depósito, ¡pero quisimos probar la famosa carga super-rápida de los coches de gasolina! Así que fuimos a la gasolinera y abrimos el tapón del depósito. La boquilla de llenado es muy parecida a la del conector de carga, pero no son electrones lo que sale de ella, sino gasolina. La gasolina es un líquido altamente cancerígeno, apestoso e inflamable que se deriva de plantas y animales extinguidos hace millones de años. La gasolina es bombeada a un depósito dentro del coche, que entonces va por ahí con unos 50 litros de este peligroso líquido dentro.

Metimos la boquilla en el coche, pero nada sucedió. El vendedor nos explicó entonces que ¡debemos pagar por el combustible! Algo muy parecido a esos cargadores rápidos tan caros que algunas compañías eléctricas han puesto. Una vez que pusimos la tarjeta de crédito pudimos empezar a recargar. ¡Fue tremendamente rápido! ¡En solo 2 minutos llenamos el depósito al máximo! Pero había 2 contadores en la bomba: uno que marcaba el número de litros que habíamos repostado y otro que mostraba lo que nos iba a costar. Y ese contador ¡giraba tan rápido que no podíamos seguirle el ritmo! Claro que llenamos el depósito en solo 2 minutos, ¡pero nos costó la increíble cantidad de 30€! Una carga completa nos hubiera costado el doble – ¡una barbaridad de 60€! Maldijimos nuestra suerte porque parece que habíamos escogido una de las gasolineras más caras, y empezamos a preguntar al vendedor qué otras alternativas había: ¿Cuánto cuesta recargar en casa, y cuantas gasolineras gratuitas había?

El vendedor estaba completamente perplejo y nos explicó que no es posible recargar los coches de gasolina en casa, y que no hay gasolineras gratuitas. Tratamos de explicarle nuestras preguntas por si no las había entendido bien, pero insistió en que no se podía. Parece ser que tienes que ir a la gasolinera varias veces al mes a recargar tu coche de gasolina a esos precios exorbitados – ¡no hay alternativas! Pensamos que era muy extraño que ningún fabricante de coches de gasolina hubieran lanzado sus propias gasolineras gratuitas.

Ni siquiera hay gasolineras que te permitan recargar más despacio a menor precio. Empezamos a calcular el precio contra el consumo y llegamos a escandalosa conclusión que el coche de gasolina ¡cuesta unos disparatados 12€ cada 100 km! Claro que los coches eléctricos pueden llegar teóricamente a esas cantidades si recargas en uno de los cargadores más caros del país – pero ¡para los coches de gasolina no hay alternativas más baratas! Mientras que los coches eléctricos los puedes cargar cómodamente cada noche en tu casa por 2€ cada 100 km, los coches de gasolina deben darse varios paseos para recargar a esos precios desorbitados Mensualmente el coste de un coche de gasolina puede superar fácilmente los 100€, ¡solo por la gasolina! Empezamos a entender porqué son tan baratos de comprar – utilizarlos es extremadamente caro.

También empezamos a entender por qué hay tantas estaciones de gasolina por todos lados: los coches de gasolina deben ir allí siempre para recargar. Imagina que solo pudieras cargar tu coche eléctrico en los cargadores rápidos más caros – ¡y en ningún sitio más!

Con esto en mente, acabamos en un atasco y estaba horrorizado porque el motor de gasolina seguía quemando esas caras gotas de gasolina, incluso cuando el coche no se movía nada o se movía muy poco. Con los vehículos de gasolina es muy fácil entrar en la ansiedad del gasto – ¡sintiendo que el coche está literalmente quemando tu dinero! La ausencia de carga barata en casa y la no regeneración de gasolina cuando frenas suena como un disparate económico – más aún cuando toda la gasolina debe ser importada del exterior.

Devolvimos el coche a las instalaciones del vendedor, pusimos el freno de mano y salimos del coche. ¡El motor de gasolina seguía encendido! Parece que debes apagar manualmente la combustión de ese preciado líquido.

Pero quisimos ver el motor de gasolina, así que el vendedor abrió la capota. Toda la parte delantera del coche estaba completamente llena de tubos, guarniciones, depósitos de líquidos y en medio de todo un enorme y tembloroso bloque de hierro fundido que parece que forma el motor. ¡No había espacio para el equipaje en la parte delantera del coche! A pesar del enorme tamaño, el ruido y la vibración, el motor casi no llegaba a los 100 cv. El motor estaba extremadamente caliente y nos quemamos cuando lo tocamos. Y eso que era un cálido día de verano y el motor no necesitaba generar calor para el habitáculo.

También nos preocupamos al pensar ¿qué pasa si te chocas con un coche de gasolina? El bloque de hierro fundido que ocupa la mayor parte del compartimento del motor ¡está justo en el centro de la zona de colisión! ¿Dónde va si colisionas? ¿Acabará en nuestro regazo? El vendedor nos aseguró que el motor en ese caso, de alguna manera queda doblado debajo del coche, pero no pudimos evitar la impresión de que el bloque del motor estaba justo en el centro y con las vigas de seguridad a su alrededor, lo que seguramente perjudica su funcionalidad. No tener esa masa de 100 kg de hierro en el frontal del coche hace mucho más fácil construir coches seguros. Y el depósito de gasolina a menudo pierde combustible después de un accidente, con lo que el líquido inflamable se derrama y ¡se incendia!

Del motor, bajo el coche, sale el sistema de escape – una especie de chimenea para los gases que genera el motor. Cuando quemas la gasolina cancerígena, un montón de gases nocivos se producen. El coche limpia los gases más peligrosos, pero lo que queda es liberado al aire detrás del coche. Aún es insano respirarlo – ¡y huele muy mal! ¿Y se permite que los coches de gasolina emitan esos gases nocivos en medio de nuestras ciudades? No confundas los tubos de escape de los coches de gasolina con los de pila de combustible, ya que las pilas de combustible de hidrógeno solo emiten vapor de agua, mientras que los coches de gasolina expelen gases nocivos, incluyendo dióxido de carbono que contribuye a un calentamiento global catastrófico para la Tierra.

Agradecimos al vendedor por la prueba, sacudimos nuestras cabezas y le devolvimos la llave. Se percató que no iba a hacer negocio con nosotros, con lo que salvo por un poco convincente intento, no trató de vendernos más el coche.

En la vuelta a casa en nuestro coche eléctrico empezamos a ver de forma completamente distinta a nuestros pobres compañeros de viaje que todavía tiene que poner gasolina en su coche. Aunque pronto llegará su turno para cambiar

FUENTE Tesla Club Sweden

Hello (disrupted) world!

Bienvenid@ a la primera entrada de Disrupted Blog

Disrupción. El nombre de este blog viene por esta palabra tan americana, que resume a la perfección lo que quiero contar, aunque creo que no todo el mundo entiende lo que significa. Por resumirlo a mi manera:

Una disrupción se produce cuando alguien ajeno a un sector, entra en él como un elefante en una cacharerría, lo pone todo patas arriba, crea un nuevo mercado y destroza el que había y a sus integrantes antes de que parpadeen.

Disrupted

Vivimos una época histórica. Nunca antes se habían juntando tantas tecnologías con un potencial disruptor tan inmenso en el mismo marco temporal: Inteligencia Artificial, Baterías, Blockchain, IoT, Enernet, 5G, Biotecnología, Robótica…

Cada una de estas tecnologías tiene un potencial brutal, pero el hecho de que haya tantas avanzando simultáneamente, hace que el efecto disruptor se multiplique; porque una característica común en las disrupciones es que se producen por la coincidencia en el tiempo de avances tecnológicos en distintos campos.

La disrupción conjunta que van a producir estas tecnologías va a afectar al 100% de las industrias de forma brutal en menos de 10 años. Si, a TODAS las industrias. Los primeros efectos ya están dejándose notar en 2018, pero van a ir creciendo exponencialmente en los próximos años.

Mi apuesta es que para 2025, muchas grandísimas empresas que hoy pensamos intocables habrán desparecido o estarán condenadas a la más absoluta irrelevancia; lo que se llama un momento Nokia. ¿Un ejemplo? Mi apuesta es BMW. Aunque para esta fecha habrá muchos otros grandes fabricantes de automóviles que habrán quebrado, me quedo con BMW como marca que hoy está en la cima, pero que la arrogancia de sus directivos va a llevar a la ruina en tiempo record.

Si crees que es un disparate que un empresón como BMW vaya a quebrar en 2025, sigue leyendo. A continuación tienes unas pistas sobre cómo la generalización de estas tecnologías va a cambiar el mundo.

Disrupción nº1: TaaS – Transport as a Service

La conjunción de Inteligencia Artificial, con los avances en baterías, con el coche eléctrico y el modelo de negocio de Uber, van a crear el nuevo mercado del Transport as a Service (TaaS) con vehículos autónomos y eléctricos que llamas desde una app; tan barato y operativo que va a aniquilar el modelo del coche en propiedad y con él, a muchos fabricantes y su industria auxiliar, al 100% de los taxistas, camioneros  y concesionarios, y un larguísimo etc.

Dicho así suena apocalíptico, pero si miramos el lado brillante de la vida, que diría Monty Python, vemos ciudades sin atascos, sin coches aparcados en superficie, sin contaminación, sin ruido, con un 90% menos de accidentes y, lo más importante y la única razón por la que esto va a triunfar, un 90% más barato que comprarte un coche. Esto ya suena mejor, no?

Y si te cuentan que no lo veremos hasta el año 2050, dale una colleja cariñosa, de esas como diciendo: anda, pringaoWaymo (Google) ya está dando servicio de robotaxi en varias ciudades de USA y tendrá 82.000 robotaxis desplegados antes de 2020: 20.000 Jaguar i-Pace y 62.000 Chrysler Pacifica.

Disrupción nº2: Enernet

¿Qué ocurre cuando juntamos muchas viviendas/comunidades de vecinos, cada una con paneles solares y baterías, baratas y eficientes, que almacenan la energía sobrante, con un software de gestión de red inteligente y con una blockchain como método de pago inmediato, seguro y sin comisiones?

Que se crea una central energética virtual (VPP – Virtual Power Plant) en el que los particulares dejan de pagar a la utility de turno (Endesa, Iberdrola…) y pasan a pagar a sus vecinos. Cuando la VPP no da a basto, entran en juego las megabaterías que los parques eólicos y solares se han ocupado de cargar. ¿Utópico? Agosto 2018 – El estado de California aprueba ley que obliga a que en 2045 el 100% de la energía que se produzca  / consuma debe provenir de fuentes renovables.

Por cierto, la blockchain que permitirá esto, no será Bitcoin, ni será Ethereum. De hecho no será una blockchain. Será una DLT de 3ª generación, muy posiblemente IOTA. Y digo esto porque la DLT de IOTA no se basa en blockchain, sino en otra tecnología mucho más avanzada (Tangle). Es impensable utilizar tecnología blockchain para gestionar este volumen de transacciones. De hecho, en mi opinión, blockchain es una tecnología obsoleta.

Por aclarar, todas las blockchain son DLT (Distributed Ledger Technologies o Tecnologías de Registro Distribuído), pero no todos los DLT son blockchains.

Disrupción nº3: Carne cultivada

¿Para qué criamos un pollo entero si lo único que queremos son sus pechugas? Como el resto del pollo no lo queremos para nada: ¿no podríamos hacer crecer directamente las pechugas?

Pues si. Si que podemos. Por lo menos en USA pueden. No solo eso, sino que ya se puede encontrar en  carnicerías y, desde mayo de 2018, la cámara de representantes estadounidense dice que la carne cultivada se venderá como carne a secas; no verás etiquetas de carne biónica en tu carnicería.

Si la gente no lo está comprando ya, es porque aún es un poco cara. Medio kilo de carne cultivada costaba 320.000$ en 2015. Este año 2018 cuesta 360$, que aún es caro, pero es 1.000 veces más barato que hace 3 años. En 2020 estará a 3,20$. Si. En 5 años es 100.000 veces más barata. Y esta es otra de las características de las disrupciones, que tienen unas curvas de costes con unos descensos brutales generados por la experiencia, la mejora de procesos y la economía de escala.

Ah, una cosa importante. No solo hay carne cultivada de pollo. Hay carne cultivada de ternera, de cerdo, de pescado… Y no, no está llena de compuestos químicos. De hecho es mucho más sana que la carne procedente de animales de la ganadería intensiva: tratados con antibióticos, engordados con hormonas…

Disrupción nº4: Robofarmers

Ya que hablamos de una disrupción en la ganadería, vamos a hablar de otra en la agricultura. Si hay algún agricultor conteniendo la respiración, que se relaje. Esta no es como la carne cultivada que va a destrozar cierto sector ganadero; esta va a destrozar el sector químico.

Porque, ¿para qué vamos a emplear toneladas de insecticidas y fungicidas fumigando a lo bestia un cultivo, si tengo un guardián que patrulla incansablemente, detectando por Inteligencia Artificial brotes de hongos, enfermedades o insectos, y aplicando al instante la dosis justa de producto químico? Esto ya existe y se llaman robofarmers o robots granjeros y emplean un 95% menos de químicos que una explotación agraria tradicional.

Recuerda que las disrupciones, no solo destrozan cosas; tienen siempre su parte positiva. En el caso de estas 2 últimas tecnologías, enormemente positivas:

  • Piensa en lo que va a mejorar nuestra alimentación al dejar de estar permanentemente expuestos a antibióticos, hormonas, insecticidas y fungicidas.
  • Veremos como evoluciona el número de alérgicos, celíacos, etc… en los próximos años y la reducción de gastos médicos que supondrá. Si, otro sector afectado más.
  • Veremos si se recupera la población de abejas, vitales para la
    polinización de nuestros cultivos y por tanto para nuestra alimentación
  • Veremos si ese 33% de superficie cultivable mundial que se emplea como pasto para ganado puede ser repoblada con árboles y capturar CO2 de forma natural.
  • Veremos…

¿Vivimos tiempos apasionantes o no?

Ya lo creo que si, y aquí, en Disrupted Blog tengo la intención de escribir sobre estas tecnologías y todas las que irán surgiendo y que vayan a provocar grandes cambios en nuestras vidas y trabajos.

Además de información, aquí también encontrarás mi opinión personal sobre las consecuencias que estas disrupciones van a tener, qué empresas veo preparadas para comerse el mundo y cuales para ser comidas. Evidentemente que me equivocaré, pero estoy seguro que otras muchas acertaré, aunque solo sea por sentido común.

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Vuelve por aquí. Esto va a estar muy entretenido.